
En algunas empresas se opta por traducir una campaña publicitaria que ha funcionado bien en el extranjero adaptando pocos elementos, gracias a la globalización. Es en estos casos cuando es fundamental el trabajo del traductor como un creativo más, ya que tiene que encargarse de llevar las expresiones de la lengua de origen a la de destino intentando que el mensaje publicitario se mantenga intacto.
La traducción publicitaria requiere un trabajador polifacético, que sepa desenvolverse bien con guiones de spots de televisión, en vallas o en anuncios para Internet. Aquí es donde entra la calidad de un buen traductor que tiene que saber bien cuál era el mensaje que se quería transmitir en el anuncio inicial y ponerlo en expresiones que comprenda el destinatario.
En conclusión, una buena traducción es aquella que no lo parece, de tal manera que cuando el público vea la publicidad no note que ha sido realizada para personas de otro país debido al buen trabajo.
Etiquetas: agencia de traducción, agencia de traducciones, agencia traducciones madrid, Escuela de traducción, Traducción al castellano, Traducciones, Traductores